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Dildos: Todo lo que necesitas saber antes de comprar uno

¿Has pensado en la idea de explorar los placeres que los dildos pueden brindarte, pero tienes dudas? ¿Quieres profundizar en el tema pero no sabes por dónde empezar? No busques más, esta guía es la solución. Aquí, responderemos todas tus preguntas y más. ¡Espera! Te prometo que te sorprenderás con lo que aprenderás al final. ¡Continúa leyendo!

Origen e historia de los dildos a lo largo de las civilizaciones

Los primeros dildos en la prehistoria

La utilización de objetos con forma fálica para la estimulación sexual se remonta a los albores de la humanidad. El primer dildo conocido fue hallado en la cueva de Hohle Fels en Alemania. Data del Paleolítico Superior y estaba tallado en piedra hace más de 30.000 años.

En la Época de Piedra ya se fabricaban penes de silex pulido. También se han encontrado dildos prehistóricos elaborados con marfil de morsa y madera. Muchas culturas creían en sus propiedades mágicas y rituales relacionadas con la fertilidad.

Dildos en la antigua Grecia y Roma

En la Antigua Grecia, los dildos llamados “olisbos” eran muy populares entre las cortesanas. Solían estar rellenos de suaves pieles animales o enrollados con lana virgen para proporcionar una sensación más confortable. Algunos modelos incorporaban glandes de cuero y escrotos de tela.

Los griegos pensaban que las mujeres tenían deseos sexuales insaciables, por lo que les facilitaban dildos para satisfacer sus necesidades y preservar su virtud para los esposos.

También en la Roma clásica se utilizaban réplicas de penes elaboradas con pan de cebada o cuero. Incluso las matronas romanos los empleaban para compensar las prolongadas ausencias de sus maridos.

La Edad Media y el Renacimiento

En la Edad Media, la Iglesia condenaba estos “consoladores” por considerarlos impuros. Aun así, su uso continuó en la intimidad, tallados en madera, marfil o incluso cristal.

En el Renacimiento resurgió la popularidad de los dildos con modelos más sofisticados de seda, linó o vejigas animales rellenas. Se volvieron recurrentes en la literatura erótica de autores como Pietro Aretino.

La revolución industrial

La revolución industrial supuso un punto de inflexión con la fabricación en serie de dildos gracias a nuevos materiales como el caucho vulcanizado. Comenzaron a comercializarse por catálogo y anunciarse de forma velada en la prensa.

El ebanista estadounidense Hamilton Beach registró en 1869 la primera patente de un dildo eléctrico accionado con un motor de vapor. En 1883, el Dr. Joseph Mortimer Granville inventó el primer vibrador electromecánico como tratamiento contra la histeria femenina.

El auge del plástico y la silicona

En las décadas de 1960 y 1970, con la revolución sexual y la liberalización de la moral, los dildos se popularizaron gracias a la aparición de nuevos materiales como el plástico ABS, el PVC o la gelatina de hidrocarburos.

El gran avance llegó en la década de 1990 cuando empezaron a fabricarse en silicona médica, un material hipoalergénico, fácil de limpiar, muy duradero y que transmite eficientemente el calor corporal.

Hoy en día la industria del sexo continúa innovando con nuevos diseños, texturas, colores y funcionalidades para hacerlos más placenteros.

¿Qué son y cómo funcionan los dildos?

Definición y características principales

Un dildo es un objeto con forma fálica diseñado para la penetración vaginal o anal. Suelen estar hechos de silicona, plástico, goma, cristal, madera o metal, con una base ancha que permite su uso manual sin riesgo de introducirlos por completo.

A diferencia de un vibrador, un dildo no vibra, gira ni tiene partes móviles, sino que replica la sensación de una penetración natural al ser desplazado manualmente.

Beneficios y ventajas frente a un pene real

Al no tratarse de un órgano sexual masculino, un dildo presenta ciertas ventajas:

  • El usuario tiene un control total de la velocidad, profundidad y duración de la penetración.
  • No eyacula, por lo que se puede alargar el placer tanto como se desee.
  • Permite juegos en solitario o en pareja independientemente de la orientación sexual.
  • Existen gran variedad de tamaños, formas y texturas para encontrar el más placentero.
  • No transmiten ETS y son muy fáciles de limpiar con agua y jabón tras el uso.

Uso y funcionamiento

Los dildos funcionan gracias al movimiento manual para penetrar y frotar las paredes vaginales o anales, estimulando zonas altamente sensibles como el punto G, el fondo vaginal o la próstata según el sexo del usuario.

Esto provoca una excitación sexual creciente que, con la técnica adecuada, desemboca en orgasmos intensos tanto en mujeres como en hombres.

Al no tener partes mecánicas, basta con lavarlos con agua y jabón antes y después de cada uso para mantener una higiene óptima.

Beneficios del uso regular de un dildo

Beneficios físicos y para la salud sexual

Entre los principales beneficios físicos de usar dildos de forma regular se incluyen:

  • Incremento del flujo sanguíneo hacia los genitales, favoreciendo la lubricación natural.
  • Ejercicio y fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico, previniendo problemas de incontinencia.
  • En las mujeres aumenta la capacidad para llegar al orgasmo, gracias a la estimulación precisa de las zonas de placer.
  • Mayor conocimiento de las respuestas sexuales de cada persona y las zonas más sensibles al estímulo.

Beneficios psicológicos y emocionales

A nivel psicológico, el uso frecuente de dildos aporta efectos positivos como:

  • Aumento de la libido o apetito sexual en aquellas personas con bajo deseo.
  • Mejora del estado de ánimo y reducción del estrés por la liberación de endorfinas durante el orgasmo.
  • Elevación de la autoestima y confianza en la propia sexualidad.
  • Superación de miedos o tabúes en torno al sexo anal o la masturbación.
  • Oportunidad para conocer mejor el funcionamiento del propio cuerpo y mente durante el sexo.
  • En pareja permite explorar nuevas sensaciones e intensificar la complicidad.

Consejos y trucos para un uso placentero

Los mejores materiales según las sensaciones buscadas

Antes de elegir un dildo, debes tener claro el tipo de sensaciones que buscas durante su uso:

  • Silicona: Realismo, flexibilidad, transmisión del calor corporal. Ideal para principiantes.
  • Duros rígidos: Penetración muy firme y precisa. Recomendados para usuarios avanzados.
  • Grandes y extragrandes: Para penetración profunda y sensación de plenitud. Solo para expertos.
  • Gel hipoalergénico: Superficie ultrasuave muy similar al tacto real de un pene erecto.
  • Con texturas y relieves: Mayor estimulación de las paredes internas. Para quienes buscan intensidad extra.

Posturas para un mejor control

Adoptar la postura adecuada te permitirá controlar mejor la penetración para encontrar tus zonas más sensibles:

  • De pie con una pierna elevada: fácil acceso que deja las manos libres para otras caricias simultáneas.
  • Sentada: mayor estabilidad y comodidad. Permite ritmos más rápidos.
  • Apoyando las manos y rodillas: ángulo óptimo para la estimulación vaginal o anal profunda.
  • De lado con las piernas flexionadas: zona genital relajada y accesible. Ideal para principiantes.
  • Tumbada boca arriba: postura pasiva donde quien penetra con el dildo puede también estimular el clítoris y otras partes erógenas externas simultáneamente.

Uso correcto de lubricantes

Los lubricantes incrementan el placer y hacen más fácil la penetración:

  • En base acuosa: ideales para silicona y uso vaginal. Duraderos, no manchan.
  • Base silicona: muy resbaladizos, para dar masajes o sexo anal. Pero pueden deteriorar juguetes de silicona.
  • Efecto calor: provocan agradable sensación cálida. Recomendados para quienes tarden en excitarse.
  • Sabores: para un plus de sensaciones gustativas en el sexo oral.

Limpieza y mantenimiento

Para la máxima higiene y longevidad:

  • Usar siempre lubricantes aptos para el material. Algunos pueden deteriorar la silicona.
  • Lavar con agua tibia antes y después, con jabones neutros sin químicos agresivos.
  • Secar con papel absorbente o al aire tras cada lavado. Nunca guardar húmedo.
  • Almacenar en lugar higiénico, lejos de otros juguetes. Use fundas o cajas cerradas.
  • Revisar el estado periódicamente y sustituir si presenta grietas o signos de deterioro.

Guía para encontrar tu dildo ideal

Formas disponibles

  • Realistas: imitan fielmente la apariencia de un pene. Los mejores para quienes buscan un gran realismo.
  • Lisos: formas más estilizadas, gruesas y abstractas. Ideales para principiantes.
  • Curvados: para acceder fácilmente al punto G o próstata con la curvatura.
  • Dobles: con dos cabezas para la penetración vaginal y anal simultánea.
  • De tamaño ajustable: permiten regular la longitud o grosor mediante un sistema de ventosas o pestañas.

Tamaños según tu nivel de experiencia

Para elegir el tamaño adecuado:

  • Principiantes: modelos de 10 a 15 cm de longitud y 1-2 cm de grosor, para ir familiarizándose con las sensaciones.
  • Intermedio: de 15 a 20 cm de largo y 2-3 cm de ancho, para quienes ya tienen experiencia previa con la penetración.
  • Expertos: dildos extra grandes de más de 20-25 cm de largo y 3 cm de diámetro para usuarios muy experimentados.
  • Ajustable: una opción interesante para quienes van avanzando y quieren ir ampliando progresivamente las dimensiones.

Texturas y relieves internos

Las texturas aportan nuevas sensaciones al rozar las paredes internas:

  • Lisa: suave, lisa, uniforme. Recomendada para principiantes por su comodidad.
  • Venus o grietas: con surcos, hendiduras y venas para mayor estímulo.
  • Puntos y protuberancias: los pequeños salientes redondeados intensifican las sensaciones.
  • Encorvada: forma de doble curva para un barrido total de las zonas internas sensibles.
  • Hiperrealista: imita perfectamente las venas, el glande, el frenillo y la textura de un pene real erecto.

Consejos para usuarios noveles

El mejor material para empezar

Si vas a utilizar un dildo por primera vez, se aconseja escoger modelos de silicona blanda, más fáciles y cómodos de insertar, frente a opciones más duras como el vidrio o el plástico ABS.

Prepara el cuerpo y la mente

Antes de la penetración, dedica tiempo a relajarte, a estimular los genitales con caricias suaves para preparar el cuerpo y concentrarte sólo en las sensaciones placenteras.

Usa abundante lubricante

Aplica lubricante tanto sobre el dildo como en los genitales y la entrada vaginal o anal para una penetración más fácil y agradable. También puedes intercalar lubricante saborizado en el sexo oral previo.

Encuentra tu ritmo

Empieza la penetración despacio y con movimientos suaves circulares hasta que los músculos se relajen por completo. Luego ve aumentando gradualmente la velocidad y fuerza.

Respira hondo

La respiración profunda ayuda a distender los músculos pélvicos y concentrarse en las sensaciones placenteras en lugar de tensiones o molestias.

No tengas prisas en llegar al orgasmo

Disfruta del camino, explorando distintas sensaciones, zonas erógenas y posiciones sin obsesionarte con alcanzar el clímax. Así será más fácil cuando llegue.

Aspectos clave en el cuidado y la higiene

Limpieza tras el uso

Lava el dildo con abundante agua tibia y jabón específico para juguetes íntimos tras cada uso. Sécalo bien con papel antes de guardarlo. Nunca uses lejía u otros productos agresivos que puedan estropear los materiales.

Almacenamiento correcto

Guárdalo siempre en un lugar higiénico, seco y a temperatura ambiente, lejos del contacto con otros objetos o juguetes. Lo ideal es usar una funda, caja o bolsa cerrada.

No compartir sin protección

En caso de compartir un dildo con tu pareja, es imprescindible usar siempre un preservativo nuevo por seguridad e higiene. Nunca lo compartas con diferentes personas.

Revisar el estado

Debes revisarlo regularmente en busca de posibles grietas, desgarros o signos de deterioro, y sustituirlo si es necesario para prevenir riesgos.

Materiales compatibles

No utilices lubricantes a base de silicona con dildos de silicona, pues podrían deteriorar el material. Usa lubricantes acuosos hipoalergénicos.

Maximiza el placer explorando nuevas técnicas

Combina con otras caricias erógenas

Simultanea la penetración con el dildo con caricias circulares suaves en el clítoris o estimulación de otras zonas altamente sensibles como los pezones, el cuello, los labios o el ano. Esta combinación te ayudará a alcanzar orgasmos más intensos y prolongados.

Explora diferentes ángulos

Prueba penetrar con el dildo en diferentes ángulos, profundidades y ritmos para encontrar los más placenteros según tu anatomía y puntos de máximo placer internos.

Agrega calor y frío

Alterna el uso a temperatura ambiente con opciones calientes y frías para provocar excitantes contrastes durante la penetración.

Disfruta de un viaje de autoconocimiento y placer

El uso de un dildo puede convertirse en todo un viaje de exploración del propio cuerpo, sexualidad y formas de placer. Aprovecha para conocerte más a fondo y encontrar aquello que realmente te satisfaga.

No tengas prisas, aprende a relajarte y concéntrate en disfrutar de cada sensación sin esperar un resultado concreto. Tu cuerpo y mente te irán guiando de forma natural hacia un mayor bienestar y consciencia sexual.

¡Diviértete experimentando y creando tus propias técnicas! La libertad de explorar el sexo sin prejuicios ni tabúes te permitirá expresarte y encontrar una sexualidad sana, positiva y cuidadosa contigo misma o con tu pareja.

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